El Che es inconcebible sin el socialismo.
Pero a su vez, el socialismo de Marx y Lenin
es inconcebible sin el Che”
Adolfo Sánchez Vázquez, México, Octubre de 1967
La Primera Conferencia Tricontinental de La Habana y el inicio del llamado año de la solidaridad se desarrollaron en enero de 1966 en Cuba. La fecha del encuentro fue del 3 al 15 de enero. • Más de 500 delegados de 82 naciones de África, Asia y América Latina participaron en él y su resultado institucional fue .
La creación de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina. Fue esa organización la que el 16 de abril de 1967 como un suplemento especial de la revista Tricontinental, publico un texto de Ernesto Guevara titulado “Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental”, que lo hizo llegar porque ya no se encontraba en Cuba, sino en los aprestos de lo que luego sería su intervención en territorio boliviano.
En ese texto, entre otras tantas ideas, Guevara dejó inserta una , que no es tan difundida como lo fue el título del texto y es aquella en la que afirma que: “El panorama del mundo muestra una gran complejidad. La tarea de la emancipación , espera aún a países de la vieja Europa, suficientemente desarrollados para sentir todas las contradicciones del capitalismo, pero tan débiles que no pueden seguir ya seguir el rumbo del imperialismo….”.
El 7 de noviembre de 1966 el Che había llegado a Bolivia y ya en marzo de 1967 se verifican los primeros choques con las fuerzas regulares Bolivianas . El 26 de septiembre también cae en una emboscada el grupo de Guevara en Valle Grande. El 8 de octubre un fuerte grupo de Rangers choca en la Quebrada del Yuro con los restantes guerrilleros. El Che cae herido por una ráfaga de ametralladora y es capturado . Luego de ser transportado a la escuela de La Higuera , será fusilado pocashoras después el 9 de octubre de 1967.
Guevara, según el tiempo lo ha puesto con rango de evidencia probatoria, era un revolucionario que extraía de la práctica conclusiones teóricas. Atribuía importancia significativa a la honestidad intelectual, a la búsqueda de la verdad, a la carencia de prejuicios, como para dejar que éstos le vendasen sus ojos . Es decir , lo inverso de los que nos toca apreciar en la izquierda republicana, en lo que lleva de este siglo XXI. Por eso,la importancia del pensamiento y la acción del Che, reside en el redescubrimiento de Marx por fuera de los catecismos Stalinistas .
La destrucción del pasado, la sepultura de los lazos sociales que vincula la experiencia contemporánea del ser humano con las que fueron sus generaciones anteriores, es uno de los fenómenos que la ideología de la burguesía dominante ha conseguido incorporar al pensamiento y los discursos que se agrupan en lo que se da en llamar sentido común .
Por ese formato, que en nuestro país, recibe la adhesión fervorosa del propio Partido de los Trabajadores Socialistas, cuando habla en su documento con formato de manifiesto titulado “ Como cambiamos la historia”, de la necesidad de un movimiento por “un gran partido de la nueva clase trabajadora”, se declara sin decirlo la caducidad del intento constructivo del Che al que se le deja solo el lugar formal de mencionarlo solo como la corporización de la rebeldía de una época ya inexistente, alentando que las personas y particularmente los jóvenes vivan y protagonicen su existencia con prescindencia del pasado, en una suerte de presente permanente.
En sentido inverso, desde Nuevo Curso, militamos en plano de grupo de propaganda socialista , por difundir , explicar , en la masa trabajadora que más allá de las imágenes de por sí siempre engañosas , Guevara es el mojón intelectual que le da al marxismo vivo , su dosis subjetivista que pone en el centro al hombre y la necesidad de la construcción de una nueva sociedad, para la realización de la emancipación de los trabajadores por los trabajadores mismos. Su figura convoca a la respuesta necesaria a dar para la desesperación cotidiana puesta en cabeza de los trabajadores , que no aciertan en encontrar una respuesta colectiva que de explicación razonada a la demanda por un sentido colectivo de la existencia.
Es la revalorización del humanismo marxista, sepultado durante décadas por la escolástica stalinista, lo que describe el pensamiento y la acción de Ernesto Guevara, buscando la construcción social, colectiva, de un sistema socialista, coherente, en el que se ubique al hombre en el centro , en el que se habla del individuo, de la persona, y de la importancia que este tiene como factor de la revolución.
Desde esa centralidad antropológica y de la praxis, se define con precisión el núcleo del pensamiento teórico del Che. A diferencia de la producción intelectual de la burocracia Stalinista que promovía un determinismo económico mecánicose ubica al factor humano, la conciencia y la voluntad política dentro de los motores de la necesaria transformación superadora del orden social capitalista .
Hoy la propaganda como actividad política militante nos ubica ante la tarea de llevar como premisa a la masa trabajadora para que esta se apropie de ella y le de cuerpo concreto, la premisa conforme a la cual socialismo no consiste únicamente en estatizar los medios de producción o desarrollar las fuerzas materiales en tanto su construcción deviene imposible si no supone la construcción de un “hombre nuevo” despojado del individualismo utilitarista por el que aboga el orden social capitalista por vía de la apología de la libertad negativa, que se define como la ausencia de interferencias, obstáculos o coacciones externas por parte de otras personas o del Estado para que un individuo pueda actuar según sus deseos sin referencia de sus implicancias colectivas y por la cual la subjetividad humana pasa de ser un mero reflejo de la base económica
La propaganda debe desplegarse para fijar la idea en los que luchan, que recurrir a la ambición individual o a los mecanismos de mercado termina por corromper la conciencia social generando espacios de vacio existancial que nos ubican como sujetos socialmente vulnerables.
En ese sentido Fernando Lizarraga nos da el lugar necesario para reproducir un fragmento de uno de sus libros , donde con necesaria claridad y utilizando la figura de la Esfinge , es decir, de un monstruo con cuerpo de león, alas de ave y rostro o pecho de mujer que en la mitología griega simboliza destrucción, y peligro que planteaba acertijos mortales a los viajeros, nos lo siguiente:
“Dijo entonces el Che: “Nuestra fuerza de corazón ha de probarse aceptandoel reto de la Esfinge y no esquivando su interrogación formidable”. Había regresado del África y sus pies hinchados pronto pisarían Bolivia. La Unión Soviética se obstinaba, por aquellos días, en perpetuar la brutal degeneración stalinista. En elTercer Mundo ardían y se propagaban las luchas de liberación; muchas esperanzas se encendían. Pero los trabajadores de los países centrales parecían conformes con las amenidades de la prosperidad de posguerra; muchas esperanzas se esfumaban…. El bloqueo yanki sobre Cuba se hacía cada vez más asfixiante. Una Esfinge se había posado en un peñasco andino y devoraba a quienes no acertaban a resolver su mortífero acertijo. La bestia estéril amenazaba a los pueblos. Era una Esfinge nunca vista. Como todas las esfinges, tenía un origen incestuoso. Había nacido de entidades abominables. Esta esfinge moderna tenía cabeza soviética, alas de águilas calvas, cola de dragón chino, y cuerpo de león colonialista. Cierto día, el Che llegó a la encrucijada. El monstruo le preguntó: “¿Cuál es la criatura que nace de la entraña sangrienta del capitalismo, trabaja sin descanso hasta transformar el mundo y transformarse a sí misma, y luego goza de una utopía posible?” El Che respondió: “El Hombre Nuevo”. La Esfinge se arrojó al abismo. El Che reanudó su marcha1; nunca deja de regresar. Y el Hombre Nuevo sigue siendo una promesa, un proyecto inacabado. Hay que hacerlo, con celeridad, clamaba el Che. El Hombre Nuevo es un imperativo categórico para este siglo, el siglo XXI.” ( El marxismo y la justicia social. La idea de igualdad en Ernesto Che Guevara.FERNANDO LIZÁRRAGA)
Daniel Papalardo-Colaboración para El andén
