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Las regiones sutiles y fructíferas de Marx.

En su mayoría, los estadounidenses, no creemos en Lenin, ni en los bolcheviques. Muy bien. Pero es absolutamente necesario para nosotros creer en los soviets. ..El soviet es el alma de Rusia, y más aún… el soviet se ha convertido en el sistema nervioso de las comunicaciones y en el cerebro que decide. …Entre los soviets y nosotros hay un puente, el puente de la fe común en la humanidad. (Louise Bryant. “Seis Rojos Meses en Rusia)

El objetivo último de El Capital , es «sacar a la luz la ley económica que rige el movimiento de la sociedad moderna». Se trata entonces de explicitar cuáles son las condiciones económicas que están detrás de la sociedad moderna, esto significa exponer en qué consiste el modo de producción capitalista.

Esto que parece una reiteración de mucho de cuanto se ha dicho en particular del prólogo a la primera edición de El Capital escrito por Marx, sin embargo , es lo que indica cual fue la encrucijada por la cual inicialmente se extravíaron las organizaciones políticas  que se referenciaban en esa obra tras la caída del muro de Berlín, y luego casi todo el refugio académico de intelectuales reproductores del formato Stalinista de pensamiento habilitador de la posibilidad de socialismo en un solo país, construido para permanecer sin ser.

Lo cierto es que a partir de ese kiosko con apariencia de búnquer, la intelectualidad forzó la tendencia a considerar a Marx como una expresión de saber y solo un método referenciado en una obra inconclusa como lo es el de El Capital. Consecuencia de  ello, años y años y aún hoy, encerrados buscando leer ese primer tomo como si se tratara del antiguo y nuevo testamento, usando esas interpretaciones como si fuesen los Lutero de fines de siglo XX y el primer cuarto del presente. “

de ellotión entonces es buscar encontrar la razón de la parálisis práctica de la acción política en el refugio socialdemócrata, con basamento paradógico en un texto , que en definitiva es la revelación literaria del propósito de cuanto enuncia su autor en el prólogo tras largos años de estudio. Pero esa expresión en texto del pensamiento de Marx solo remite a un método de comprensión , largamente gestado en el tiempo desde Hegel, Feuerbach y las propias aportaciones de Marx en la cuestión, tal como las que se ven en las tesis sobre Feuerbach, La ideología Alemana , Miseria de la Filosofía, Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 ,Las Líneas fundamentales de la crítica de la economía política, que en ningún caso es negado , sino aplicado con precisión tal  para su obra  inconclusa, que la torna aún de empleo necesario .

Desde esa perspectiva, también hay que entender lo que nos deja expuesto en la Miseria de la Filosofía, que sintetiza en mejor construcción en la tesis VI y XI sobre Feuerbach , en el sentido de construcción política de cuanto se sostiene, tarea que no puede circunscribirse en ningún caso a presentaciones de libros, talleres , seminarios y demás, todos derivados universitarios que no congregan intención alguna de llegar a las masas trabajadoras, a las que además se pone en crisis como sujeto social de una transformación social, sino que se las ubica como una mercancía sujeta a manipulación de su comprensión de los fenómenos por aparatos de difusión cultural, herramientas todas ellas gestadas por el propio poder burgués real. Es este factor , el que hace que hoy quienes objetivamente padecen las consecuencias obligadas de la reproducción del capital en crisis , solo expresen disidencia y nunca construcción de lo propio, enunciando con ello la crisis de identificación de clases que presenta ese colectivo humano, derivado de haber marginado el contenido de clase de la propia lucha emprendida, al punto que hoy , en una suerte de retorno como farsa , se exhiba la revuelta en Europa como una suerte de nuevo “mayo francés”, y se trace una apología del fenómeno excluyendo la realidad diversa del fenómeno mismo.

La cuestión del academicismo con bibliografía marxista y de otras latitudes, fundamentalmente antropológicas,  sociológicas y sus derivados en la ideología de la diversidad  ,desarrollado desde las universidades argentinas ,  fue acudir a la cita como pura abstracción con la que se fundamenta un comentario sobre los diversos modo el mundo y sus fenómenos siguiendo la agenda de la propia clase dominante , sin que en ello se implique la búsqueda de su necesaria transformació, con lo que sin saberlo se inscribieron en la academia discepoliana por aquello del cambalache , que implica que es lo mismo burro que un gran profesor.

De hecho y en los hechos, esa abscripción al “debate”, a la “polémica” para evitar ser dirigista y autoritarios porque en eso estaba la razón de la caída del muro, llevó a ver si de los clásicos del marxismo se podían sacar nuevas lecturas a clase o al seminario o al comentario radial o a la charla organizada en canje con algunos amigos y compañeros de travesuras. La más significativa y por su reiteración parece ser la que dá más réditos es tomárselas con Trotsky y en particular con el documento con el que el revolucionario buscó defender a Marx fundando una cuarta internacional por la liquidación stalinista de la tercera.

Entonces desde propios como Astarita, o extraños pero dolidos por sus permanencia pese a los diversos desarrollos ascendentes o descendentes de la lucha de clases , salió el discurso prefigurado de tipos que solo con rostros serios pero no de igual semblante en el rigor ideológico de cuanto dicen, se pontificó y hoy ya se le adjudica que carácter de “credo” que las tesis de aquel documento contextual, no tienen asidero en razón de su fracaso al sostener que “las fuerzas productivas han dejado de crecer”.  De todos los ángulos se ocultan así sus propias miserias y se utiliza al propio tomo I del capital para refutar a Trotsky con lo que demuestran que en realidad no han leído el prólogo a la primer edición, y desconocen en todas sus implicancias las circunstancias históricas de la difusión de aquel texto.

Ocurre entonces que se declara caduco e inútil el documento subtitulado “LA AGONÍA DEL CAPITALISMO Y LAS TAREAS DE LA IV INTERNACIONAL”, ocultando que justamente el primer párrafo del texto dice: 

“La situación política mundial del momento, se caracteriza, ante todo, por la crisis histórica de la dirección del proletariado agrega -en el segundo párrafo-“La premisa económica de la revolución proletaria ha llegado hace mucho tiempo al punto más alto que le sea dado alcanzar balo el capitalismo. Las fuerzas productivas de la humanidad han cesado de crecer. Las nuevas invenciones y los nuevos progresos técnicos no conducen a un acrecentamiento de la riqueza material. Las crisis de coyuntura, en las condiciones de la crisis social de todo el sistema capitalista, aportan a las masas privaciones y sufrimientos siempre mayores. El crecimiento de la desocupación ahonda a su vez la crisis financiera del Estado y mina los sistemas monetarios vacilantes. Los gobiernos, tanto democráticos como fascistas, van de una quiebra a la otra…… La burguesía misma no ve una salida. En los países en que se vio obligada a hacer su última postura sobre la carta del fascismo marcha ahora con los ojos vendados hacia la catástrofe económica y militar. En los países históricamente privilegiados, vale decir, aquellos en que pueden aún permitirse el lujo de la democracia a cuenta de la acumulación nacional anterior (Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos) todos los partidos tradicionales del capital se encuentran en un estado de confusión que raya, por momentos, con la parálisis de la voluntad……Las charlatanerías de toda especie según las cuales las condiciones históricas no estarían todavía “ maduras ” para el socialismo no son sino el producto de la ignorancia o de un engaño consciente. Las condiciones objetivas de la revolución proletaria no sólo están maduras sino que han empezado a descomponerse. Sin revolución social en un próximo período histórico, la civilización humana está bajo amenaza de ser arrasada por una catástrofe. Todo depende del proletariado, es decir, de su vanguardia revolucionaria La crisis histórica de la humanidad se reduce a la dirección revolucionaria”.

Si alguien cree que esto que hemos transcripto está caduco y lo que hay que hacer es ir a ver    las estadísticas económicas y examinar con rigor si crecen o no las fuerzas productivas, con un mundo en llamas con indicios de una etapa de crisis, guerras y revoluciones , deberá advertir que solo esta orientado por la justificación en última instancia de su situación social personal y  sus trajinados discursos y no por la realidad misma, y que todos extravíos remiten a una falsa interpretación de lo que implica el alcance teórico del capital y sus específicos propósitos , dados de manera explícita por su propio autor en el  prólogo a  la primer edición.

El problema que hoy aqueja al orden social capitalista es el   que en su matriz estructural describe Marx al explicar cómo se configura y desarrolla el capital. Esa relación social de producción no se detiene en el tiempo en un determinado proyecto civilizatorio, sino que se reformula según lo indiquen las contradictorias señales que la propia crisis de la relación social de producción capital y su reproducción emite, y precisamente es esa crisis civilizatoria a la que alude con acierto Trotsky en su intento de defensa del marxismo a través de la acción política.

El capitalismo,  en tanto orden social que ubica a su sujeto social, la burguesía , como clase dominante , ha necesitado producir  a  lo largo de diversos momentos de la lucha de clases ,instituciones y mandatos relativos a su relación de propiedad fundantes, con forma jurídica y con ellas dotar a esa mercancía específicas con poder de coacción sobre la clase explotada y oprimida, a la vez que genera el armado de  ciencia que lo  respalde y le facilite conocimientos precisos para lograr sus fines, dentro de lo cual se ampara en  una moral que niega a sí misma esa existencia,  que justifique sus actos, un tipo de ser humano que piense y actúe de acuerdo a sus principios,  y su adecuación a un sentido común, que lo alejan de la condición de sujeto  en sí y lo proyectan a la fase superior de su alienación en un objeto más, con ampliación al extremo de la relación amo-esclavo en la que este último encuentra reducidas al mínimos las condiciones para liberarse de tal estadió.

El orden social capitalista donde sobrevivimos los trabajadores, no es un momento historio necesario de la realización humana, sino que es un producto histórico que puede explicarse desde el análisis del modo de producción capitalista. De allí a pontificar que todo comienza y termina en El Capital , desconociendo incluso que se trata de un texto inacabado según el plan trazado por su propio autor , se desliza un error, sobre el cual la ideología propia del reformismo donde fueron a refugiarse la mayoría de las “usinas “ culturales del Stalinismo ha levantado sus cimientos en este siglo XXI, haciendo honor a su falsa comprensión y exposición de los fenómenos que contiene la realidad social.

El concepto de ciencia supuesto en la investigación de Marx es crítico, pues no se limita a explicar, interpretar o justificar la realidad, sino que tiene el objetivo también de señalar el rumbo en el que se puede avanzar en la construcción de una realidad nueva. En esa premisa Ernesto Guevara acierta al indicar en su trabajo “ El socialismo y el hombre nuevo en Cuba” que:

Lo difícil de entender, para quien no viva la experiencia de la revolución, es esa estrecha unidad dialéctica existente entre el individuo y la masa, donde ambos se interrelacionan y, a su vez, la masa, como conjunto de individuos, se interrelaciona con los dirigentes……En el capitalismo se pueden ver algunos fenómenos de este tipo cuando aparecen políticos capaces de lograr la movilización popular, pero si no se trata de un auténtico movimiento social, en cuyo caso no es plenamente lícito hablar de capitalismo, el movimiento vivirá lo que la vida de quien lo impulse o hasta el fin de las ilusiones populares, impuesto por el rigor de la sociedad capitalista. En esta, el hombre está dirigido por un frío ordenamiento que, habitualmente, escapa al dominio de la comprensión. El ejemplar humano, enajenado, tiene un invisible cordón umbilical que le liga a la sociedad en su conjunto: la ley del valor. Ella actúa en todos los aspectos de la vida, va modelando su camino y su destino.

Las leyes del capitalismo, invisibles para el común de las gentes y ciegas, actúan sobre el individuo sin que este se percate. Solo ve la amplitud de un horizonte que aparece infinito. Así lo presenta la propaganda capitalista que pretende extraer del caso Rockefeller —verídico o no—, una lección sobre las posibilidades de éxito. La miseria que es necesario acumular para que surja un ejemplo así y la suma de ruindades que conlleva una fortuna de esa magnitud, no aparecen en el cuadro y no siempre es posible a las fuerzas populares aclarar estos conceptos. ….., se muestra el camino con escollos que aparentemente, un individuo con las cualidades necesarias puede superar para llegar a la meta. El premio se avizora en la lejanía; el camino es solitario. Además, es una carrera de lobos: solamente se puede llegar sobre el fracaso de otros…..Hay que definir al individuo, actor de ese extraño y apasionante drama que es la construcción del socialismo, en su doble existencia de ser único y miembro de la comunidad

La crítica de Marx es crítica de la realidad que produce el capitalismo por su sola génesis  y desarrollo. Al ser de esa manera y presentarse como la resultante de un método de investigación y exposición , por eso implicó, invertir el trabajo llevado a cabo por Hegel para poner en su tiempo lo más desarrollado de la dialéctica idealista  al servicio de un modo de producción y de un proyecto que, en lugar de producir y reproducir la vida, necesariamente y en última instancia la destruye.

En definitiva, Marx advierte que la inversión está ya presente en el modo de producción que reproduce la existencia social bajo la prevalencia del capitalismo como orden social dominante , de manera que dicha inversión reproduce en el ámbito del pensamiento una dialéctica invertida como autocomprensión de la realidad invertida donde existimos. Es la comprensión antagónica de este aporte desde la aplicación de un método de conocimiento , la que fundamenta que además se apunte hoy a terminar con Trotsky , sin utilizar un Pilot , sino descontextualizando un texto y privándolo de su intento de poner en acto el propio propósito directriz de Marx.

Hay en todo eso un escamoteo intencional manifiesto en el olvido de que no es el pensamiento el que produce la realidad humana, sino al contrario, es el modo en el que el ser humano reproduce su vida, el que produce el pensamiento pertinente como autocomprensión de su realidad concreta. Esto quiere decir que el problema en última instancia no comienza siendo lógico, sino que comienza en la realidad del modo de producción y reproducción de la vida humana, y por ello la cuestión no puede solucionarse en el ámbito puramente lógico, apelando a una nueva lógica, aunque ésta se precie de ser crítica, porque la crítica no comienza en el pensamiento, sino que la crítica en sentido radical debe surgir en el modo de producción que reproduce la vida. Cuando la vida de la mayor parte de la humanidad no puede reproducirse, entonces surge la verdadera crítica y este último extremo es el que en definitiva está expresado en los textos y la práxis de Trotosky .

Marx  dejó explícito en  El capital que la inversión de la dialéctica tiene su raíz en el modo de producción con el cual se reproduce la vida social institucionalizado a través de la forma jurídica como orden social capitalista Esto quiere decir que, lo que está invertido es la realidad que describen los refugiados en la Universidad y aledaños ,  y esta realidad invertida, propia del discurso de sentido común que genera la clase dominante , produce como su propia autocomprensión una dialéctica invertida para justificarse y desarrollarse como orden social capitalista que contiene en sí mismo la barbarie y la miseria cultural , sometiendo al sujeto a su desaparición como tal para construirlo y soldarlo como objeto .

El proyecto entero de El capital de Marx  es mostrar y marcar el camino necesario de su superación de  la inversión que el modo de producción capitalista produce en el ámbito teórico e incluso espiritual como su propia autocomprensión, auto fundamentación y autojustificación moral. Los que se dicen hoy , pensadores críticos y exegetas de sus escrituras, no hacen otra cosa que desmentirlo , orgánicamente predispuestos a la reproducción naturalizada del orden social capitalista.

Daniel Papalardo- colaboración  para El Anden

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