“Cada ser humano lleva dentro de sí dos voces, una de las cuales le susurra la verdad desnuda, y la otra le falsea la realidad para que pueda soportarla. ¿Cuántas veces nos hemos mirado al espejo y sólo hemos visto nuestro rostro, mientras nuestras almas estaban detrás del cristal, mirándonos con los ojos vacíos? ¿Has intentado permanecer en completo silencio, escuchando tus pensamientos mientras fluyen sin restricciones? Es aterrador. El hombre no soporta enfrentarse a sí mismo, por eso llena su vida de ruido, de trabajo, de conversaciones vacías, de estupefacientes, de cualquier cosa que le haga escapar de la pregunta que siempre le persigue: ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué me mantiene en marcha? Quizás la respuesta no sea buscar, sino dejar de huir”. —Fiódor Dostoievski
Son tiempos estos los nuestros, en que la sobrevivencia en los escenarios de barbarie que engendra el orden social capitalista y la reproducción de ese modo de producción , despacha además el desenvolvimiento al extremo de una de las peores herramientas ideológicas que tiene este sistema de explotación y opresión, que es la profusión de opiniones viabilizadas por la diversidad de mecanismos informáticos y tecnología presentando por verdadero lo falso, prevaleciendo la forma en desmedro de la sustancia.
En ese contexto adverso, en el que incluso se vive en Rosario una ofensiva por sustituir los registros intelectuales y la presencia en ese plano de la existencia, de Ernesto Guevara , promoviendo que se eliminen los íconos oficiales que le recuerdan , producto de un acuerdo oportunista firmado por la socialdemocrácia vernácula que hoy comparte gobierno con sectores del partido Radical ocultos en nomenclaturas que no dejan ver su acuerdo ideológico con el ejecutivo nacional y su apología de la libertad negativa llevada al extremo, por agudización de las contradicciones de clases que presiden objetivamente nuestra sobrevivencia , casi de manera refleja de ese antagonismo, se hace necesario acudir nuevamente al Che para encontrar paradigmas liminares de cuanto refiere al sentido de la existencia y la construcción necesaria de una nueva subjetividad en el proceso de lucha hacia el poder obrero y el socialismo.
El 3 de octubre de 1965 Fidel Castro leyó al pueblo cubano la carta de despedida del Che. El 8 de octubre de 1967 un fuerte grupo de Rangers choca en la Quebrada del Yuro con guerrilleros y en esa instancia cae herido el Che y es capturado transportado a la escuela de Higueras en helicóptero , será ejecutado pocas horas después el 9 de octubre de 1967.
Estamos ingresando a un nuevo octubre , con mucha lucha de clases recorrida, no tenemos herramientas conceptuales que tomen el lugar de representar una brújula en la determinación revolucionaria de superar el orden capitalista y su superestructura estatal e institucional.
Tal vez el recuerdo de la caída de Guevara nos ponga en tiempo de recordar y explicitar sus aportes , en la premisa central “ , ejemplificada con su propia existencia , relativa a que cada trabajador que se reconoce como tal en su clase , es lo que hace y no lo que dice, para dar sentido final a cada acción colectiva y cada discurso que deviene necesario en el proceso revolucionario.
En esa tarea, y acudiendo a una de las expresiones más genuinas del sentir de la clase trabajadora en lucha , habrá que ser precisos en como el canto popular puso a Guevara en esa consideración inestimable de orientador de nuestros pasos, que tanto les altera a los que le dieron muerte física , pero no pudieron impedir que esté en todos nosotros por fuera de cualquier apreciación oportunista de las que abundan en nuestro tiempo.
Desde canto popular , una de sus voces , a quién también pudieron darle muerte, nos dejó esta zamba que late, y se escucha desde toda Latinoamérica :
Vengo cantando esta zamba
Con redobles libertarios
Mataron al guerrillero
Che comandante Guevara
Selvas, pampas y montañas
Patria o muerte es su destino
Que los derechos humanos
Los violan en tantas partes
En América Latina
Domingo, lunes y martes
Nos imponen militares
Para sojuzgar los pueblos
Dictadores, asesinos
Gorilas y generales
Explotan al campesino
Al minero y al obrero
Cuánto dolor su destino
Hambre miseria y dolor
Bolívar le dio el camino
Y Guevara lo siguió
Liberar a nuestro pueblo
Del dominio explotador
A Cuba le dio la gloria
De la nación liberada
Bolivia también le llora
Su vida sacrificada
San Ernesto de la Higuera
Le llaman los campesinos
Selvas, pampas y montañas
Patria o muerte su destino (Zamba del Che-Victor Jara)
El Anden
