- memoria,
- soledad,
- violencia,
- fracaso,
- los prejuicios sociales de clase y los del enemigo,
- el deseo corroído por la mercancía que actúa como un ácido
- la culpa y esa sensación de que ningún ser humano puede escapar completamente de aquello que ha vivido
- y se siente dentro de aquello que cerró un simple candado en un puente sobre un río que hace pensar en aquel del que dicen hablaba Heráclito.
Tarde o temprano yo también seré solo un texto; no me queda mucho más por hacer. Escribo y mal escribo. No puedo releer y corregir, eso no lo permite la existencia, porque me lo debería permitir respecto de lo escrito. Ese frágil impuso de hacerlo es todo lo que todavía puede llamarse para mí, vida o acción o posibilidad.
Daniel Papalardo
