Un banco y una plaza con tres historias

En esa plaza, con ese pedazo de historia que indica de donde surgimos y como nos construimos para terminar llamándonos argentinos,, con el poder civil y religioso emparentados hasta puntos de fusión , hay muchos bancos, todos con el solo propósito de dar lugar al que busca descanso, reflexión , relajación o a veces como sucede con uno de ellos , un sitio para dormir, ya que los que se llaman “seguidores del Cristo Obrero y perseguido, hoy ponen rejas para quitarle posibilidad de descanso al humilde, olvidando que el propio Cristo nació en esa misma contingencia de encontrarse en intemperie.

Ahí, en ese sitio de plaza , en ese banco donde les toma la noche duermen dos personas que a veces dicen que se aman y otras como casi todas las mañanas en que pude verlos por un tiempo considerable , se pelean , vociferan se gritan, amagan irse, pero indefectiblemente por las noches , se los ve junto esperando la soledad que dejan como resultado los que ya no están. Ahi en ese banco, se inscribe la vida, otros también se conocen , se enamoran , se esperan teniendo como telón de fondo esa puja a los gritos . Pero sin duda se quieren , porque hay que recordar la sentencia poética: dos que se quieren , se dicen demasiado

Daniel Papalardo

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