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UN NUEVO ANIVERSARIO. 20-21 de Agosto . LA ACTUALIDAD DEL METODO MARXISTA.

León Trotsky murió el 21 de agosto de 1940 en la Ciudad de México. Fue atacado el 20 de agosto de 1940 en su casa de Coyoacán, por el espía Stalinista ,Ramón Mercader.

Como siempre, en estos días de trágico aniversario, todos los que  hoy contaminan los aportes de Trotsky en defensa del marxismo, se ponen como la familia del personaje que protagoniza Sofía Loren en “un día muy particular”, se preparan con las mejores presencias, tiran un  par de lágrimas de cocodrilo y desempolvan  los viejos discursos de ocasión y todo el mundo hace religión o  en plano abstracto, que es el que mejor le sirve, apela a la poesía y confundiendo los tantos aunque no las esencias alguno llegará a decir que :

Fue de planeta en planeta

Buscando agua potable

Quizás buscando la vida

O buscando la muerte eso nunca se sabe

Quizás buscando siluetas

O algo semejante

Que fuera adorable

O por lo menos querible, besable, amable.

Lo cierto es que pasada la fecha, violín en bolsa, o juntando las migas del despliegue hipócrita, vacío, sin horizonte comunista, volverán a la prédica por formar “un partido de la nueva clase obrera”, que por nueva no ha sido ni pudo ser adherente a los planteos políticos de Trotsky , en particular en lo atinente a la necesidad de formar y construir una Cuarta Internacional, incluso también hay que advertir que cada uno de los que hoy se visten de Troskos , aunque prefieren que les digan zurdos y aborrecen de la moderación , conforman intentos de sellos internacionales cada uno por su lado y se abrazan con personajes de otros país , tan apartados de las categorías marxista que Trotsky luchó hasta con su propia vida por defender en tiempos de reacción.

Es en este punto que, en este nuevo señalamiento del calendario , propagandizamos otro criterio, que en defensa del marxismo y la militancia de agitación y propaganda propia y necesaria de nuestra época , llama a tomar conocimiento del trabajo de Trotsky , por la esencia de reivindicar un método de aproximación a los fenómenos sociales y políticos en su cabal conocimiento certero, para su necesaria transformación según el interés emancipatorio de la clase trabajadora, que no tiene en sí la posibilidad de categorías como “nuevo” o “viejo”,  porque es la esencia subjetiva de la lucha de clases que no tiene tiempo calendario ni generacional, sino un devenir caótico de alzas y baja, adelantos y retrocesos hacia el objetivo del poder obrero y la consolidación del programa socialista.

Esa “la nueva clase obrera”  como premisa, esta tan en el aire como los discursos que traen a cuento el asesinato de Trotsky a manos del Stalinismo. Desprovista de raíz objetiva, esta invención en plano abstracto se presenta como herramienta intelectual distorsiva , para  desprenderse  de la construcción de la identificación de clase en el seno de la masa trabajadora que opera en contexto de conflicto antagónico con la burguesía y no aspira a nutrirse de personas que piense posible vivir dentro de las relaciones sociales que impone el capital.

Ese planteo oportunista y puramente abstracto perfecciona una construcción intelectual donde  la  resignificación de lo nuevo  es siempre adecuada para el despliegue del  electoralismo que busca el llamado voto joven sin caer en el tamiz de la lucha de clases . Es la mala, difusa y oportunista manipulación de las fuerzas de la juventud trabajadora y explotada , absolutamente necesaria, pero nunca el sujeto de lo “nuevo”, porque la explotación y la opresión y la lucha por la consiguiente emancipación es una única unidad dialéctica que no sabe de antes y después.

Volver sobre la figura del revolucionario, permite dotar a la clase trabajadora en la encrucijada de la historia, de un método de análisis de lo real que hoy se hace más que necesario frente a la penetración de todas las formas de falsa conciencia a las que apela la cultura opresiva dominante .

El 6 de junio de 1933. León Trotsky fue entrevistado por Georges Simenon quien publicó el reportaje en el Nuevo Rumbo), periódico del Partido Socialista Revolucionario de Holanda, “Nuevo Rumbo

El novelista belga Simenon, que entonces tenía treinta años, fue a Prinkipo para solicitar una entrevista a Trotsky, quien aceptó . Al concertar la entrevista Simenon le indicó al revolucionario que su interés centraba en que Trotsky opinara sobre «los nuevos grupos humanos que surgian en aquella época de turbulencia».

Cuando se reunieron en la casa de Trotsky el 6 de junio de 1933 entregó sus respuestas escritas y luego sostuvieron una conversación……

Georges Simenon:

¿Cree usted que el problema racial será un factor de primera importancia en la determinación de los acontecimientos que sucederán al período actual de turbulencia social?

León Trotsky:

No, de ninguna manera creo que el problema racial será determinante en el período próximo. La raza es un factor puramente antropológico: heterogéneo, impuro, una mezcolanza. La historia se valió de ese material para crear las naciones,. productos semiacabados…

La raza es un elemento pasivo y estático, la historia es dinámica. ¿Cómo es posible que un elemento relativamente fijo determine la acción y el desarrollo? Todos los rasgos que distinguen a las razas desaparecen ante la máquina de combustión interna, ni qué hablar de la ametralladora

El destino de la nueva era estará determinado por las clases, los agrupamientos sociales y las corrientes políticas que se basan en las mismas. De ninguna manera niego la importancia de las características y diferencias raciales, pero creo que resultan superadas por la tecnología del trabajo y por el pensamiento.

Cuando Hitler se preparaba para implantar una forma de gobierno adecuada a la raza germánica del norte no se le ocurrió nada menos que plagiar a la raza latina del sur. Mussolini, en la época en que luchaba por el poder, utilizaba la teoría social (sí bien poniéndola patas arriba) de un alemán, el judío alemán Marx, al que uno o dos años antes aún llamaba «‘nuestro maestro inmortal». Ya que hoy, en pleno siglo XX, los nazis se proponen ignorar la historia, la dinámica social y la cultura para referirse a la «raza», ¿por qué no dar un paso más atrás? ¿Acaso la antropología no es parte de la zoología? ¿Quién sabe sí los racistas no irán a buscar las inspiraciones más elevadas para su obra creadora en el reino de los antropoides?

Georges Simenon:

¿Puede considerarse que el conjunto de dictaduras constituye el comienzo de un reagrupamiento de los pueblos, o será sólo un fenómeno pasajero? ¿Qué ocurre con el conjunto de democracias occidentales?

León Trotsky:

No comparto el criterio de clasificar las naciones en democracias y dictaduras. Exceptuando a una reducida capa de políticos profesionales, las naciones, pueblos y clases no viven de la política.

Las formas de gobierno son simplemente los medios para realizar tareas específicas y principalmente económicas. Naturalmente, una cierta similitud en las formas estatales favorece la comparación. Pero en última instancia lo decisivo son las consideraciones materiales: los intereses económicos y los cálculos militares.

Georges Simenon:

¿Cree usted que es posible avanzar dejándose llevar por la corriente, o cree que es necesario que se produzca una conmoción violenta? ¿Considera que el grupo de dictadores, tanto fascistas (Italia, Alemania) como cuasi-bonapartistas (Polonia, Yugoslavia, Austria) durará poco?

León Trotsky:

Desgraciadamente, no puedo compartir un pronóstico tan optimista. El fascismo no es producto de la «psicosis» o de la «histeria», (como gustan consolarse los teóricos de salón al estilo del conde Sforza),(1) sino de una profunda crisis económica y social que carcome implacablemente las entrañas de Europa.

Esta crisis cíclica indudablemente dará lugar a un reanimamiento coyuntural, aunque la recuperación será menor de lo que se supone. La situación global de Europa no mejorará mucho. Después de cada crisis, las empresas más pequeñas y débiles se debilitan aun más; las más fuertes se fortalecen. En comparación con los gigantes económicos estadounidenses, la Europa fragmentada aparece como una combinación de empresas pequeñas, recíprocamente hostiles.

La situación actual de Europa es muy difícil; el mismo dólar está de rodillas. Sin embargo, a consecuencia de la crisis imperante, la relación mundial de fuerzas cambiará a favor de Norteamérica y en detrimento de Europa.

El hecho de que el viejo continente en su conjunto pierda la posición de privilegio que otrora ocupó, provoca una tremenda agudización de los conflictos entre las naciones europeas y entre las clases de dichas naciones. Es evidente que ese proceso alcanza distintas tensiones en cada país; pero me refiero a una tendencia histórica general. En mi opinión, el incremento de las contradicciones sociales y nacionales explica el surgimiento y la relativa estabilidad de las dictaduras.

Para aclarar mi idea me tomaré la libertad de referirme a la respuesta que di hace algunos años a la siguiente pregunta: ¿Por qué la democracia dará lugar a la dictadura, y por cuánto tiempo? Permítame citar textualmente un artículo del 25 de febrero de 1929:

«Se suele decir que en estos casos se trata de naciones atrasadas o inmaduras. Esta explicación no es muy adecuada para Italia. Pero aun cuando resulte adecuada, no explica nada. En el siglo XIX se consideraba una ley que los países atrasados ascendieran hacia la democracia. ¿Por qué, entonces, el siglo XX los lleva por el camino de la dictadura?… Las instituciones democráticas se muestran incapaces de soportar las presiones de los antagonismos contemporáneos, ya sea internacionales, nacionales, en la mayoría de los casos ambas cosas a la vez. ¿Es esto bueno o malo? Sea como fuere, es un hecho.”

«Si hacemos una analogía con la electricidad, podemos definir la democracia como un sistema de fusibles e interruptores destinados a defender el circuito contra los choques violentos engendrados por las luchas nacionales o sociales. Ninguna época de la historia humana estuvo tan llena de antagonismos como la nuestra. La sobrecarga de corriente tiende a aparecer cada vez en más lugares del sistema europeo. Bajo la excesiva tensión de los antagonismos de clase e. internacionales, los tapones de la democracia saltan o se funden. Esta es la esencia del corto circuito de la dictadura. Lógicamente, los tapones más débiles son los primeros en ceder…» ,

Cuando escribí estas líneas todavía había un gobierno socialdemócrata a la cabeza de Alemania. Es obvio que el curso de los acontecimientos en ese país, al que nadie puede calificar de atrasado, de ninguna manera contradice mi evaluación.

Es cierto que en esa misma época el movimiento revolucionario español barrió no sólo a la dictadura de Primo de Rivera sino también a la monarquía. Es inevitable que en el torbellino del proceso histórico se den hechos que van contra la corriente. Pero la península ibérica dista de haber hallado su equilibrio interno, el nuevo régimen debe demostrar su capacidad de permanencia.

Geoges Simenon:

¿Cuánto cree usted que durará esta situación fluida?

León Trotski:

Es indudable que el fascismo, sobre todo el nacionalsocialismo alemán, amenaza a Europa con conmociones bélicas. Hablo como observador, y posiblemente me equivoque, pero me da la impresión de que en general se menosprecia la magnitud del peligro. Si se contempla la perspectiva, no de los próximos meses sino de los próximos años -en todo caso, no de décadas-, considero absolutamente inevitable que la Alemania fascista provoque una guerra. Esto será posiblemente lo decisivo para el futuro de Europa. En todo caso, próximamente publicaré un artículo más extenso sobre este tema.

Quizás usted considere que el cuadro que trazo es demasiado sombrío. Me limito a sacar conclusiones de los hechos; no me dejo arrastrar por la lógica de los partidismos y antipartidismos sino por la lógica del proceso objetivo. La nuestra no es una época de paz, calma y prosperidad; confío en que nadie lo dude. Pero mi caracterización sólo puede resultar pesimista para quienes miden el curso de la historia con una vara demasiado corta. Todos los grandes períodos históricos parecen sombríos cuando se los mira de cerca.

Hay que reconocer que el mecanismo del progreso es muy imperfecto, pero no hay razón para suponer que un Hitler, o una combinación de hítleres, podrá hacer marchar siempre, o siquiera por una década, el mecanismo hacia atrás. Romperá muchos engranajes y palancas. Obligará a Europa a retroceder durante algunos años. Pero no dudo de que, en definitiva, la humanidad encontrará la salida. Toda la historia pasada respalda esta afirmación

«¿Quiere hacerme más preguntas?», inquirió Trotsky amablemente.

-«Una sola, pero temo que sea indiscreta. «, (Sonríe y me indica con un gesto que prosiga.)

-«Algunos diarios afirman que hace poco vinieron a verlo unos agentes enviados por Moscú para pedirle que vuelva a Rusia.» ,

Su sonrisa se hace más amplia. .

-«Es falso, pero conozco el origen de ese rumor. Se trata de un artículo mío, publicado por la prensa norteamericana hace un par de meses. Yo diría, entre otras cosas, que dada la situación existente en Rusia, estaría dispuesto a servir al país sí lo amenaza cualquier peligro.» ,

(Está tranquilo y silencioso. )

-«¿ Volvería usted al servicio activo?»

Asiente con la cabeza…

  • CarIo Sforza (1872-1952): diplomático liberal italiano, se fue al exilio en 1926 y fue ministro de relaciones exteriores después de la Segunda Guerra Mundial.

Edición digital de la Fundación Andreu Nin, diciembre 2003

El Andén

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