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Un informe nacional revela como afecta la pobreza en la educación de los chicos

Solo dos de cada 10 chicos en situación de pobreza logran buenos desempeños. En Matemáticas, en cinco años pasó de 53,3% a 78% el porcentaje de chicos de esa condición que no llegan buen nivel; en Lengua, de 41,6% a 79,1%.

Un informe nacional reflejó que sólo el 14% de los estudiantes en situación de pobreza logran buenos desempeños. El estudio en cuestión plantea que el nivel socioeconómico de los alumnos incide fuertemente en sus trayectorias escolares: los estudiantes pobres que alcanzan buenos niveles de aprendizaje son la excepción en el sistema educativo argentino. Entre los chicos del último año de Secundaria en situación de pobreza, solo el 14% tiene buen desempeño en Aprender. En cambio, entre los estudiantes de mayor nivel socioeconómico, el 38% alcanza buen desempeño (es decir, nivel satisfactorio o avanzado en Lengua y en Matemática).

Los datos surgen de un informe denominado Desempeño escolar y pobreza, realizado por el Observatorio Argentinos por la Educación, en base a los resultados obtenidos en las pruebas Aprender. La estadística no arroja datos acerca de las provincias.

En ese sentido, según el informe de los resultados del Aprender 2021 en Entre Ríos, entre los estudiantes de nivel socioeconómico bajo (NSE bajo), el desempeño fue empeorando entre las tres mediciones, tanto en Matemáticas como en Lengua.

Matemáticas

Respecto de la ciencia exacta, en la provincia “el conjunto de peor desempeño es considerablemente mayor que el de mejores resultados en todos los años”. Pasó de 53,3% en el relevamiento de 2016, a 78% en 2021, creciendo 24,7 puntos. Así, es significativa la desmejoría en 2021 respecto a pruebas anteriores.

A diferencia de ese segmento, entre los estudiantes de NSE medio el desempeño fue relativamente estable entre 2016 y 2021 y solo se registró un leve retroceso en 2021, especialmente en la disminución del nivel Avanzado, que varió de 15% de 2016 a 10,4% en la última prueba; y el consecuente crecimiento Por debajo del nivel básico, que se trasladó de 18,5% a 26,3% en el mismo período.

En cuanto a los chicos de familias con mejores ingresos (NSE alto) obtuvieron resultados ampliamente buenos en las tres pruebas realizadas.

En este segmento, el conjunto de mejor desempeño es muy superior al de peores resultados en todos los años: acumuló el 86,9% de los estudiantes en 2016, el 73,8% en 2018 y el 65,5% en 2021.

Así, pese a la gran porción de buenos resultados, el desempeño retrocedió entre 2016 y 2021. Especialmente, en el nivel Avanzado, que cayó 12,1 puntos entre 2016 y 2021.

Lengua

Del mismo modo que sucedió en Matemáticas, para el caso de Lengua, en los estudiantes de nivel socioeconómico bajo el desempeño fue empeorando entre las tres mediciones. Y según las cifras del relvamiento, se duplicó.

El conjunto de peor desempeño –dentro de NSE bajo– es considerablemente mayor que el de mejores resultados en todos los años. Pasó de 41,6% en 2018 a 79,1% en 2021, creciendo 37,5 puntos en perspectiva.

La caída del grupo de mejor desempeño entre 2016 y 2021 fue del 33,2%.

No ocurre lo mismo con los alumnos de los NSE medio y alto: la situación de los estudiantes de NSE medio es más equitativa en la distribución del desempeño. Aquellos que pertenecen al desempeño más bajo son el 48%, y el 52% están en el conjunto más alto; los estudiantes de NSE alto obtuvieron ampliamente mejores resultados en las pruebas Aprender 2021. El 70,5% se corresponde con el grupo de mejor desempeño, y solamente el 29,5% se ubicaron en el grupo de peores resultados

En el país

Volviendo al estudio del Observatorio Argentinos por la Educación, en Argentina el nivel socioeconómico de las familias guarda estrecha relación con el desempeño escolar. El 33% de los estudiantes que habitan hogares de NSE bajo se ubican por debajo del nivel básico en Lengua; la cifra se reduce al 9% entre estudiantes de NSE alto. En Matemática, por su parte, el 64% de los estudiantes de hogares con NSE bajo se ubican por debajo del nivel básico, pero esta proporción se reduce al 24% entre estudiantes de NSE alto.

Sin embargo, hay estudiantes que pese a encontrarse en situación de pobreza llegan al último año del secundario y obtienen buenos resultados en las pruebas estandarizadas: son “resilientes”, en el sentido de que se sobreponen a las condiciones adversas de su entorno. Los datos sugieren que existen algunos “factores protectores” que les permiten a estos estudiantes lograr buenos desempeños escolares a pesar de sus condiciones de vida.

Uno de los factores “protectores” –apunta el documento– es el nivel educativo materno. Entre los estudiantes pobres con buen desempeño, el 35,5% tiene madres que alcanzaron el nivel secundario completo o más. En el caso de aquellos estudiantes con bajo desempeño, ese porcentaje se reduce al 27,2%.

Otro factor es la cantidad de libros en los hogares. Solo en el 8,3% de los hogares de los estudiantes con buen desempeño no hay libros, mientras que en el caso de los estudiantes con bajo desempeño ese porcentaje aumenta a 22%.

“En el acuciante estado de la educación en Argentina, el informe apunta a debatir otros factores que puedan aportar a la mejora en los aprendizajes. Es sumamente importante incorporarlos al debate porque si no terminamos exigiendo a la escuela que además resuelva problemas generados por el deterioro de las condiciones de vida de la población en los últimos lustros”, señala Juan Graña, investigador del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (CEPED) de la UBA.

Resulta interesante el aporte acerca de la consulta sobre lasperspectivas de su futuro. Según el documento, los estudiantes en situación de pobreza difieren en sus expectativas a futuro, sobre qué van a hacer cuando terminen el secundario, según su desempeño en las pruebas Aprender.

El 69,2% de los estudiantes con buen desempeño planea seguir estudios universitarios mientras que el 51,1% de los que tienen bajo desempeño planea eso. A su vez, sólo el 15,5% de los estudiantes con buen desempeño planea seguir estudios terciarios y el 4,1% piensa sólo trabajar cuando termine el secundario mientras que en el caso de los estudiantes con bajo desempeño estos porcentajes aumentan a 23,4% y 9,3% respectivamente.

Otras conclusiones del estudio fueron

*Hay una mayor proporción de estudiantes con buen desempeño entre quienes no trabajan, tanto mujeres como varones. En el caso de los varones que tuvieron un buen desempeño, solo el 36,7% trabajó las dos últimas semanas, mientras que en el caso de los de bajo desempeño el porcentaje aumenta al 55,4%.

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